feliz navidad… ilusión o realidad?

¿Quien ha estacionado y de paso se agarra a mangasos con un weon? ¿Quien dijo que el verdadero espíritu de la navidad es la paz y la alegría? Creo que estas virtudes de las que podemos gozar tan y solo cuando la navidad ya ha terminado, no deben quedar en la estratórfera, debemos mirarlas a nuestro derredor. Solo pégate una vuelta al moll y te darás cuenta que lo que digo no es del todo descabellado. Tampoco lo es percibir a la gente con una cierta violencia que no sé dónde tiene su origen, y tampoco pretendo encontrarlo, no obstante, la sociedad está al tanto y lo único que hace es poner música clásica en los molls que a lo más que hace, es despertar el sueño y evadir un verdadero problema que debería enfrentarse de otra forma. Me refiero a la violencia que nace en estas fiestas de “paz y alegría”.

Con todo lo que he dicho, que no es mucho, usted ¿se extrañaría de ver una pelea callejera en el estacionamiento del moll? ¿Le parecería extraño que alguien de su familia se agarrara a mangazo limpio en el moll? Pues no. De hecho creo que tuve que separar a mi abuelita hace poco, porque no estaba del todo satisfecha por celebrar una navidad más, una de tantas, sin sentir el lema de ésta: “paz y alegría”.

El otro día, domingo 18 de diciembre, íbamos a estacionar el auto en el moll. Y resulta que esperamos mucho para conseguir un estacionamiento. Estábamos a punto de estacionar, y un barza se estaciona muy patudamente por no decir con violencia. Entre dimes y diretes, (no diré quien se agarro) y en el suelo peleando por un estacionamiento. Ese es el verdadero espíritu de la navidad, el que coincide con los regalos, la lucha de día a día por conseguir algo para ganarse la vida, el sudor de la frente vuelve a sudar para decir que en este tiempo de navidad no hay que buscar nada más que lo que ya hay; violencia.

¿Qué podemos hacer nosotros?

Muy fácil, simplemente usar el mismo mecanismo del ahorro de agua potable. Si uno ahora, todos ahorramos. Si uno deja de pelear, si uno cambia, esta cagada de mundo también lo hace, y hacemos un mundo distinto. La violencia es buena, solo cuando uno puede sacar una reflexión de ella. Es decir, hacer un proceso de introspección y ver cuál es mi problema. Si usualmente soy violento, quiere decir que mi vida es violenta, y no estoy disfrutando relajadamente mi vida.

Para los cristianos católicos, creo que esto no es distinto. Jesús llegó también en un espacio de mucha violencia. Violencia religiosa. Ahora que alguien sea religioso nos causa violencia. Deberíamos ver por qué. Pero el sentido de la navidad, que es que Jesús nace no en cualquier lugar, sino en Belén, nos despierte el ánimo del alma de adorar su humildad, su sencillez, de la que todos debemos sentirnos alagados e invitados a practicar. Qué tienes que no hayas recibido? Es la pregunta que hace Pablo, y que nosotros debemos hacérnosla. Si lo hemos recibido todo, démoslo todo y sin esperar nada a cambio, eso engrandece el alma, y quita la violencia de este mundo.

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