ideas errantes

Algunos se preguntaran qué sucede en nuestra sociedad chilena. Yo no me lo pregunto, lo sé. Necesita reflexionar. Hoy, de camino a la casa, debido a un largo vieja de retorno, a veces eterno, me he dado el tiempo de sacarme los audífonos y escuchar mis ideas, y por qué no decir también, las ideas de los que van a mi lado en la micro. No sé si esta segunda opción puedo aplaudirla. Sin embargo, me dio paso para comenzar este eterno retorno del reflexionar.

Hoy no es cualquier día. Es 29 de marzo, día en que se conmemora día del joven combatiente. Que curiosamente rima con “delincuente”.

Esto ha sido preciso mencionarlo. Yo siempre he creído que el hombre experimenta la felicidad cuando termina su trabajo. No obstante esto ha sido motivo de duda, pues en este día los santiaguinos temen por primera vez en el año salir de su trabajo. Algunos a sabiendas de lo que usualmente se experimenta en Santiago, han decidido dejar libre a sus trabajadores antes. Mi universidad también se une a estas iniciativas de seguridad ciudadana. Campus san Joaquín, cierra a las 6 de la tarde, y suspenden mi clase de inglés. El mismo escenario a esta hora se vive en el metro de Santiago, que un señor, no muy amante de las buenas costumbres, se ha arrojado al metro para detenerlo. Y vaya que es inteligente, pues podría usar su inteligencia en hacer otras cosas más dignas y elegantes para la humanidad. A esta hora, miles de personas usan el metro. Personas que solo piensan en viajar y llegar a sus casas lo más rápido posible para compartir con sus familias y descansar del agotador día. Este tipo debe ser muy desgraciado para querer mostrar el lado malo del hombre, no sentir ni ponerse en el lugar del otro, simplemente protestando por el día del joven delincuente. Y cuando me hubiese gustado conversar con él sobre lo que significa este día. Yo creo que no tiene idea, pero él quiere protestar no sé por qué; quizá por el gobierno, por el aborto, por el matrimonio homosexual, y si así fuera por qué “miechica” no se va a casar a argentina y no anda amargándole la vida a los demás y de paso hace algo por él.

La sociedad de hoy en día, algunos dirán, están en general contra el gobierno. Yo creo que estas personas que han votado por nuestro presidente, quizá en el fondo no querían a él de presidente, solo sabían que ya no querían nada del antiguo gobierno, y sus estupideces por doquier. En el fondo podríamos decir sin miedo a equivocarnos que era un voto de castigo, no estaba conforme con sus actuar y se lo dieron al que apostaba mas, la idea era sacarlo a como de lugar. No obstante, tanto desacuerdo de este último tiempo en materia política, el actual gobierno ha tenido mala racha no solo de tocarle un periodo con mucho desastre natural sino además porque no lo dejan gobernar los fantasmas del antiguo gobierno, que yo diría deben ser cadáveres por su clara identificación a comentarios malintencionados y de mala intención. El gobierno ha querido hacer lo mejor posible su mandato, no obstante, en los distintos medios de comunicación se nota una desfachatez y una arrogancia pestilente de tener la solución para el gobierno. Yo creo que cada grupo humano está en su derecho de debatir lo que no le parece, esto creo que s un privilegio que trae la democracia, no obstante esto no quiere decir que debo hacer lo que se me place. Debemos motivar la discusión, sí, estoy de acuerdo, pero también debemos involucrar toda nuestra educación y motivar a que seamos ciudadanos. Esto quiere decir, ser lo más humano posible, no solo con nuestro sueños, sino con los sueños de muchos que a nuestro alrededor quieren cumplir.

Estoy seguro que vendrán tiempos mejores. Nuestra patria chilena tiene la esperanza de encontrar un futuro mejor. La oportunidad es el mejor fruto que cualquiera puede encontrar. El desierto de las no oportunidades está a la orden del día. Todos queremos triunfar y hacer historia. Facilitemos la vida a los demás y seamos más que ciudadanos seamos humanos.

 

fidelidad

un periodista le preguntó a un matrimonio, cómo es que han durado 65 años juntos. Ellos sorprendidos por la inocencia de tal pregunta, respondieron. Es que nosotros somos  de otra época. En nuestra época, si algo se rompía, se arreglaba.