repaso libreto

Me cuesta mucho decir las cosas que pasan a nivel personal interno. Suelo ser reservado en eso. Cuando me gusta alguien, también me costaba mucho decirlo,,, así como decir,,,, oie washita,,  sabes,,,, me gustas,,, ahora no me cuesta tanto, pero a veces vuelve esa sensación de que es mejor ocuparse de otras cosas… repaso de libreto…. 

humildad

Cuantas veces día a día, compartimos con personas que andan medias cargadas de mala onda, que a veces transmiten sus malas energías y no enferman. Si es así, creo oportuno apartarse de esas personas para no terminar como ellas, pues muy sabio es el dicho “dime con quién andas y te diré quién eres”.

Tenemos que ser agradecidos por las cosas experiencias que nos regala la vida; sean malas experiencias, donde hemos sentido dolor, como por los momentos de alegría, que demás ya hemos recibido el premio por ello. ¿Por qué dar gracias entonces por los malos momentos? Porque en ellos hemos podido aprender a no repetir los mismos errores. Es un tanto paradójico recibir cosas que no queremos vivir, pero sin embargo agradecer por ello puede ser el inicio de vivir una vida humilde, reconociendo y fortaleciendo las debilidades y así ser más tolerante al futuro venidero. Solo asi podremos entender la sabiduría que esconde el dolor, la sabiduría que guarda el silencio espontaneo que nace de un malestar interno; es la única forma, ser humildes y volver al camino denuevo.

consejo de la abuela

Ayer por la noche me quedé pensando en una noticia sobre una anciana mujer, que tiene 98 años de edad. En esa información cuenta su experiencia de su vida de pareja, sus errores, sus frustraciones, su dolor, su felicidad. Una forma de ser humilde es contar las propias experiencias evitando que otras personas que llevan una vida o experiencias similares no cometan nuestros mismos errores.

Esta anciana mujer, cuenta sus experiencias de amor. Me parece que es muy optimista; las personas adultas, creo que en general son muy negativas, todo les cuesta, todo les incomoda. Miran el pasado como lo bueno, y el futuro como si fuera al fondo del precipicio. Bueno, con esta veterana no es tan así. Ella cuenta que ya a sus 98 años decidió estar sola. Mejor estar sola que mal acompañada. Parece absurdo pensar si el amor es dar y recibir, la pregunta que surge entonces, qué podría dar a su edad. Son incógnitas que no quiero responder.  

Escribió un libro “usted puede estar en lo correcto o puede casarse”. A propósito, este fue tema con una amiga hace un tiempo atrás. Pensar en el matrimonio, puede a veces asustar, por tener un carácter tan serio, tan solemne, y toda la parafernalia que acompaña este evento familiar y social. También está el miedo a ser parte del porcentaje de personas que se casa y después de meses deciden separarse por no sentirse felices. Personalmente creo que el matrimonio no se puede ni pensar, ni planificar antes de conocer a alguien. Todos somos potenciales personas serias, potenciales parejas, potenciales amantes, potenciales delincuentes; siempre estamos a la deriva de lo moralmente aceptable o de lo repudiable. Desde esa premisa, lo primero es lo primero. Conocer a alguien. Esta mujer llamada “abuelita” dice que conoció y estuvo con muchos hombres en su vida. Habla abiertamente sobre sus dificultades y virtudes, sobre la sexualidad que implica una relación, a la que le da mucha importancia, y por otro lado las cosas prácticas, el día a día. Habla de que ella comprende que amar a alguien es dar, dar, dar. El tema pasa porque cuando se ama a alguien solo quieres que ese alguien sea feliz. Personalmente esa experiencia es algo que me representa mucho. Cuando tú amas a alguien de verdad, solo quieres que sea feliz y no importa si tú no tienes nada, solo esperas que se realice y consiga lo que más quiere y queremos todos; ser más felices que la cresta.

Entramos a un terreno complicado. La teoría es muy linda cierto. Yo concuerdo en muchas cosas con la abuelita, sobre todo el las ilusiones que causa el matrimonio, pero por sobre todo que el matrimonio no es la felicidad. Ella después de casarse miles de veces, jajaj no tanto, son solo 2 veces, fue feliz siendo amante. Por qué esto? El secreto de una relación, el erotismo implícito en una relación prohibida, puede despertar los sentidos de los que tienen los sentidos dormidos. La abuelita fue amante de un loco, jaja disculpen la forma de escribir, pero quiero ser cercano en la forma de expresarme,,, y aunque ella sabia que el compadre tenia una mujer de esposa, y como 3 mujeres más escondidas aparte de ella, igual decide aceptar esta relación. Donde quedan los celos, donde queda el amor, donde queda el carácter de dedicación por entero a tu amor?… preguntas que nuevamente no quiero responder, solo busca la felicidad. No cuestiones las cosas cuando suceden; siempre es mejor que las cosas pasen, que las cosas fluyan y luego busca explicaciones y si te hace mal aléjate, si te hace bien quédate con cuidado. Intenta respetar las diversas formas de pensar. No todos piensan igual.

Personalmente creo que el amor debe ser dedicado a alguien. Si vieran mi agenda no podría tener más amores que el teatro, la universidad, las artesanías,,, la escritura, mis momentos de soledad que también los disfruto, pero aún con eso me falta tiempo. El amor es algo que te realiza, te hace feliz, pero debes dejarlo fluir, no debes aprisionarlo como si te perteneciera. El amor simplemente está presente cuando quiere, cuando ama se libera gratuitamente, no puede ser de otra forma. No importa nada de lo demás, no nos pertenece ni lo merecemos, solo lo aceptamos y lo disfrutamos.

como consejo… dejen fluir las cosas… 

lo espontáneo

 

Siempre he criticado lo extraordinario, aquello que sale de lo común. Hoy he pensado en lo llamativo que resulta gozar con lo simple. En verdad siempre hago ese ejercicio, aunque me cuesta, poner atención a lo cotidiano, a lo pasajero, aquello que vienen y va, y sacar una conclusión simple para la vida. Gran sorpresa, se encuentran buenos momentos; simplemente gozar con lo simple. ¿De dónde surge la iniciativa de gozar con lo simple? Debe ser de la llamada de atención que los momentos nos hacen, despertándonos a una dimensión suprasensible, donde lo racional es lo ilógico, donde las palabras ya no se dicen, sino que se viven, donde las personas no se forman, simplemente son.

Las personas son tan cambiantes, los momentos pareciera que van formando a la persona, y con esos momentos nos vamos haciendo junto a esas otras personas que comparten no solo el techo como la familia, sino también con aquellos que compartimos el mundo, el tiempo, el espacio.

La vida siempre nos llama a vivirla. Esta es la oportunidad. No hay otra, así de simple. El hombre se esperanza en gozar otra oportunidad. La creencia en la reencarnación puede ser una esperanza para algunos.

Lo cierto es que estamos invitados a unirnos a la fuente de donde provenimos. Puede sonar chistoso hacer la pregunta por un pastel de manzana, cortamos un trozo y se lo damos a alguien. Seguidamente le preguntamos qué es, y después de reconocer que es un pastel de manzana, preguntarle cómo lo sabe a lo que responde espontáneamente es un trozo de manzana porque proviene de un mástel de manzanas. Asi nosotros podemos darnos la vida entera preguntándonos por el origen de nuestra existencia, sus consecuencias que no son más que hipótesis. Para los cristianos se llama Cristo, para los musulmanes es Mahoma, para los budistas, Buda, y asi muchos ejemplos más. Todas nos dicen una sola cosa; provenimos de u lugar y nos devolvemos a él.

Lo espontaneo de la vida nos lleva hacia allá. Remar como dice la canción, rema y rema, y nos dirigimos al mar, de donde proviene toda el agua. El agua se evapora, se convierte en nubes, luego las nueves descargan sus aguas, llegan a su estado natural. Podríamos decir que ahora durante esta vida, estamos para cumplir algo. ¿qué cosa pueden preguntarse? La respuesta la debemos encontrar en lo espontaneo, en lo cotidiano, en los gestos de las personas, que aunque son a veces como las pelotas, debemos buscar el sentido a todo eso. Quizá se nos está pidiendo llenar de alegría y luz aquellas tristezas y oscuridades.

La luz cuando llega, es mucho más rápida que la oscuridad. La oscuridad es mucho más lenta. La oscuridad nos hace valorar la luz. Por eso la procuramos cuando no la tenemos de forma eléctrica, al menos tenemos una vela o algo similar. Lo que quiero decir es que estamos para iluminar. Debemos hermosear las cosas que aunque son feas, a luz tiene ese don; aquello que está feo se hace hermoso simplemente por estar iluminado. Sé que puede parecer un poco poético, pero es lo que espontáneamente se manifiesta en las cosas, en lo cotidiano.

Lo espontaneo tiene que ver con lo que aflora. El tiempo, las personas, los animales, las historias, los amigos, todo surge porque hemos cruzados historias de necesidad, de oportunidades; el cosmos es una suerte de agenda que nos programa para sitas con personas, con cosas. Lo curioso está que no conocemos esa agenda, pues no tiene enlace con la nuestra, pero que en algún minuto llegarte a estar tan agradables, o agradecer los momentos que fabricaste lejos de tu agenda.

La tarea no solo es darnos cuenta que existe, sino darnos la oportunidad de transformar con esas cosas que llegan, de hacer nuevas todas las cosas. La palabra que nos llamó la atención de una persona, por las sonrisas hermosas, por los gestos que nos elevan en carisma, por un simple gracias por esto, gracias por esto otro. Simplemente darnos y entregarnos a la gratitud de la vida. La vida es un contante agradecer. Agradezco que ustedes puedan leer esto, agradezco que puedan darse un tiempo para ustedes. Las personas pasan, las historias quedan. Nuestra propia historia es difícil de olvidar. Podemos vivir alegres, podemos vivir amargados. Simplemente es cosa que se haga consciente lo que se quiere y hacer cosas nuevas con ellas, trasformar con lo que se tiene. Hay veces que tenemos manos, y vemos solo para adelante, no miramos lo que tenemos y qué se puede hacer con ello. Las manos son constructoras, con las que firmamos papeles importantes. No solo la mente hace todo, las manos se llevan su gran tarea; moldear con el pensamiento y pintar con las manos; colorear lo descolorido, aromatizar aquello insípido, abrazar lo frio, desligarnos de las comodidades y abrirnos a un mundo maravilloso donde todo se comparte, donde lo único que se guarda es una sonrisa y los buenos recuerdos de hacer el bien.

El otro día hablaba con mis alumnos de Naturaleza & Mística, uct y les motivaba que pudieran hacer el bien, simplemente porque es lo que se debe hacer, si esperar nada a cambio. Llamar a esto supone alguien consciente; creo no ser el indicado, pero cuando asumimos algo como válido, primero lo sometemos a cuestionamiento y luego lo asumimos como propio. Hacer el bien es algo que universalmente está asumido como válido, y no solo eso, sino bueno.

Cambiemos el chip. Troquemos ser buenos por hacer el bien. La primera, ser bueno busca un objetivo, ser bueno. La finalidad radica en el mismo sujeto. Hacer el bien, no. Su finalidad radica el alguien más, me involucra con los demás. No siempre somos como los otros queremos que nos vean. Querer conseguir reputación e bueno, significa en pocas palabras egocentrismo total, y por otro lado, se corre el riesgo de no conseguir tal admiración. El bien debe hacerse en el silencio. Donde puedo crecer en medio de mi conciencia y la conciencia social. El amor al prójimo debe ser así, simplemente entregado y esperar solo la felicidad del otro. Lo espontaneo nuevamente tiene sentido. No nos encontraremos con esta realidad si no abrimos los ojos. Esto lo descubrimos en el día a día, en un simple cómo estás, o en un preguntar por ti, en un saludo, en un gracias, en un te quiero, en un abrazo a las personas que amamos, en un simple gesto. Nadie es tan pobre que no pueda entregar nada ni que pueda además disfrutar lo espontáneo, lo que llega, lo mucho siendo poco.