Endeudar la mirada

 

Imagen

Mirar es gratis, pensar también. Mirar tiene un precio y no lo sabemos valorar. Para un ciego significa todo. Sin embargo se acostumbra a vivir sin éste. Pagamos entradas para ver un concierto. Pagamos entradas para ver un partido. Pagamos por entrar y tomarnos un café en un café con piernas. Cuando vamos al doctor, pagamos para que alguien nos vea. Ver tiene un precio. Éste varía de acuerdo a lo que se vea. A lo que voy es al sentido de ver, de volcar nuestra atención a lo que pasa momento a momento. Las cámaras fotográficas tienen algo en común que inmortalizan momentos, historias, expresiones faciales, etc.

Caminar y ver. Mirar. Por ejemplo, entrar la leña en carretilla es algo muy sabio, pero más sabio aún es llevarlo palo por palo, porque así tienes suficiente tiempo para convencerte que es coherente lo que haces. Entonces, tomar la carretilla es el camino práctico, y no ocuparla es la opción poderosa que nos define.

Tantas veces podemos tomar el camino corto en la vida; optar por una carrera, estudiarla con todo gusto. La plata muchas veces enceguece las generaciones, como obligándolas a recurrir al banco para endeudar su futuro. Desde chico, cuestioné los comerciales que recomendaban usar tal o cual pasta de diente. La cuestión, que rodea estos reclames, es que debes usarla, porque miles y miles de personas la usan.

Así parece ser con los créditos universitarios. Todos se endeudan para estudiar algo pero la mirada visionaría se enceguece cuando solo se mira un objetivo. Cuestiono el hecho de que una vez que terminas de estudiar, nadie te asegura que conseguirás trabajo. Por otro lado, tampoco podemos tenemos cómo saberlo. Por eso los jóvenes de ahora, las nuevas generaciones, cuestionan este hecho, no el de estudiar. Estudiar es lo mejor que nos puede pasar, hacerlo con dedicación, esfuerzo y esmero, queriendo ser los mejores, no simplemente por serlo, sino porque es lo mínimo que humanamente se nos puede exigir.

Las generaciones de ahora cuestionamos el sistema, que no nos permite estudiar gratis. Para algunos resulta un drama hablar de la equidad. Imagínense, desde el tiempo de Jesús ya se decía con un atisbo visionario “a los pobres siempre los van a tener, más a mi no siempre… y todo lo que sigue”. Aristóteles hablando sobre la polis, decía que era necesario que existieran las clases sociales. La aristocracia tenía toda la fuerza de administrar y ordenar las otras clases. Tomás Hobbes dirá en el leviatán, que el hombre es un lobo para el hombre, y que cuando vivimos en sociedad es necesario cuidarnos del otro.

Estas visiones distintas por el tiempo y contexto nos hace pensar en cosa; eliminar las clases sociales son toda una ilusión. La igualdad es un ideal inalcanzable en sí. La política tan degradada en buscar el bien personal por sobre el bien ciudadano, nos hace enfatizar más y más en la idea anterior; la igualdad es una ilusión. 

Anuncios

búsqueda de sentido en lo espiritual

Imagen

Inspirado en el libro escrito por Fredy Parra, quien en enero de este año asume como decano de la facultad de teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, y quien fuera mi profesor de mis ramos de  Creación, y escatología, y presidente de la comisión de mi examen de grado, escribe un libro llamado “Esperanza en la historia”.

En él, dedica un espacio a la conspiración de acuario y toma parte en la actual crisis de búsqueda de sentido de la nueva era.

Cita; Una periodista norteamericana, Marylyn Ferguson,  inició en 1975 la publicación de un boletín quincenal llamado “brain/mind/bulletin”, donde daba a conocer investigaciones sobre la salud, la siquiatría, estados de consciencia, meditación y otros temas relacionados.

Es de suma importancia ver su trabajo, pues recoge muchas aristas de una crisis de sentido que hace buscar nuevas respuestas, pues las religiones tradicionales ya no satisfacen con sus veteranas explicaciones sobre la vida, la muerte, el universo, etc.

Estas nuevas formas de comprender el universo, engloban una mirada desde las energías, desde la mirada del hombre arrojado a la existencia. Es así como la mención a la conspiración de acuario a la que hace mención Ferguson, cobra real sentido, pues el zodíaco indica una antigua sed que viene a saciar.

Es así como Ferguson pudo sintetizar las ideas del “new age”, percibió que por el hecho de estar compartiendo unas mismas ideas con otros grupos, conspiraban con acuario. Conspirar quiere decir respirar juntos. En ese sentido el acuario, signo del zodiaco viene a saciar una antigua sed. Conspirar para llegar a ese fin, saciar esa sed de sentido.

Comienza entonces a operar una vasta red de conspiradores, que incluso llegan a quebrar con el pensamiento occidental e introduciendo soluciones para superar la difícil y complicada era de piscis. Acuario representa una era más espiritual, piscis una era más dualista. La era moderna está saturada por las propias contradicciones que ha generado, desequilibrios económicos, sociales, políticos, y ecológicos.

Terrin y su diagnóstico no son del todo descabellado reconoce Parra. Su intención es que la nueva valoración de sentido está más en la intuición más que en la razón práctica. Menciona el yin contra el yan, el hemisferio izquierdo contra el hemisferio derecho del cerebro superando todos los limites que podemos imaginar, principalmente de carácter psíquico e interior, descubriendo todas las potencialidades espirituales para lograr salir de este mundo a desvelar los misterios escondidos.

La verdadera realidad es el espíritu, y para estar en contacto con ella es necesario romper las barreras sensoriales y acceder a un canal que nos permita visualizar todo, con una mirada honesta y sincera de la esencia de las cosas. En este sentido se privilegia las religiones de carácter oriental, que entrenan el espíritu. Así renuncian a las otras religiones convencionales que depositan su interés en los dogmas y reglas.

Se habla de una nueva forma de ver la realidad, de una forma de abrir el espíritu a la trascendencia. Redescubrir el cuerpo como extensión del espíritu, y así entrar en trance con la totalidad y romper la convención de la ciencia tradicional. Se habla de una nueva relación con la naturaleza. Esa relación que nos habla del mismo hombre. Nos lleva a descubrir que todo está en unión, todo se comunica, y no debemos cerrarnos en dogmas sinsentido que bloquean el canal de comunicación espiritual.

Es así, como el new age, viendo tradiciones antiguas, asume diversos medios para lograr un estado de consciencia más profunda. Milenarias experiencias místicas propone el uso de drogas alternativas para llegar a estos estados profundos de conciencia, buscando una trasformación y ampliación de la conciencia, semanas de ayuno para lograr una purificación del cuerpo, que permita más atención a los fenómenos espirituales. Experiencias de trance que inducen a estados alterados de conciencia y una meditación profunda. Por otro lado se ve una revalorización del chamanismo, fenómeno religioso más antiguo de las religiones, por lo demás otro método y ritual de la ampliación de la conciencia.

En esta era, si bien se habla de una crisis espiritual, es donde más se encuentran alternativas de acceso a variadas formas de encontrarse con uno mismo y de volver a la fuente como se dice.  Las técnicas psicosomáticas constituyen en la actualidad el campo más amplio en que se ejerce la nueva era. Va desde la manera de concebir el bienestar de la persona a la medicina poco convencional, y sobre todo de valorar la interrelación entre energía espiritual y energías psicofísica. Esta tendencia utiliza y reimpulsa antiguas técnicas terapéuticas.

En definitiva, la nueva era ofrece innumerables formas terapéuticas, tanto en el ámbito espiritual como psicológico mientras más neurosis produce, más aceptación tienen estas nuevas propuestas.  La nueva era llena de ruido, de stress, de contaminación ecológica, la nueva era se presenta como propuesta de silencio, de contacto con la naturaleza, de danzas relajantes, de encuentro con lo espiritual, de estar serenos y pacíficos desde dentro.

comentario a “Intermitencias de la muerte”, José Saramago

Imagen

Intermitencias de la muerte”, José Saramago, un escritor portugués, intenta en su cruda búsqueda de una política adecuada,” se encuentra con un tipo de político que ofrece lo que nadie más puede ofrecer “una ciudad donde no existe la muerte”.

Llama la atención para una persona que configura y organiza su vida en pos de en un futuro inesperado como puede ser perder la vida en un accidente u organizar una posible muerte pasado la edad promedio de vida. La muerte es algo tan misterioso. Hay diversas opiniones. Los cristianos soñamos con un cielo nuevo y una tierra nueva, donde ya no existe dolor, solo amor y eterna contemplación de Dios. Otros piensan que con la muerte se acaba todo y no hay nada más. Lo cierto es que rompemos con el espacio, tiempo. Es como si fuéramos de viaje al espacio y saliendo de la estratósfera hay un eterno transitar que no sabemos dónde llega.

Es así como “El gran diseño” Stephen Hawkin dice  que lo eterno a temporal es similar a eternamente dar la vuelta a la tierra. Podemos andar eternamente hacia adelante y volver al mismo punto. En otras palabras salimos por un punto sur y llegamos por el norte al mismo punto sur. De la misma manera podemos pensar que ir al espacio, viajar por él es como dar la vuelta a la tierra. Salimos de un punto sur y llegamos por el norte al mismo punto sur y así no nos damos cuenta dónde está el punto de inicio. El espacio hasta ahora es infinito, pero mientras alguien no haga el viaje por el espacio completo no podremos saber si podemos llegar del lado contrario al que salimos.  Todo esto es un misterio. La muerte es como el espacio, hay muchas teorías pero siempre nos quedamos con la que más nos acomoda a la forma de pensar. Por la fe sabemos y tenemos certezas que no necesitamos probar, solo amar y querer.

Como las teorías de la muerte es muy amplia, y podríamos hacer todo un tratado sobre ella, solo es suficiente decir desde el punto de vista de Saramago, en su libro las “Intermitencias de la muerte”, que ésta está protegida por un político que ofrece una polis donde la muerte no existe, y que por lo tanto tenemos el poder social de renunciar a todo aquello que hacemos para protegernos de ésta, seguros sociales, póliza de seguro, cinturón de seguridad en los autos, pastillas para prolongar la vida, etc. Este tipo de político también es detestable.

A este político le creemos y lo aceptamos. El ser que piensa podría saber que la vida es buena en la medida que es finita. Pronto los ciudadanos de esa polis seudo ideal, necesitaran la muerte, y para eso ya no será suficiente ese político seudo ideal, sino que el ideal es cuestionado y pasa a ser lo contrario “la muerte se desea como una propiedad liberadora”. Entonces, frente a la necesidad de morir, la demanda de morir emerge como posibilidad. Para este cometido, es necesario viajar a la frontera; salir del país para obtener lo tan deseado. Quizá podríamos pensar abstractamente que muchas personas en vida, buscando una mejor calidad de vida, migran a otros lugares, para encontrar lo tan deseado, no la muerte, pues la ésta para Saramago es liberado, sino mejor dicho como una potencial búsqueda de la felicidad. La frontera lo es todo, representa el horizonte al que nos dirigimos cargados de sentido.

La muerte hasta entonces era algo que la gente que votó por ese político quería evitar lo que se veía como algo negativo, siendo lo contrario. La muerte que se evitaba ahora se desea en la frontera, se ofrece como producto de liberación, el tedio de la vida se apodera de los forasteros que toman furgones para llegar a la frontera a encontrarse con lo que resultaba ser un misterio, pero un misterio que solo poseía una cualidad conocida y suficiente para amarla y quererla, muerte liberadora. Es la única forma de ver la muerte, pues si vemos la naturaleza, el agua no es que se evapore, solo que después nos cubrimos cuando cae en forma de lluvia. Y así es como cae en la ducha, para lavar y purificar. El agua se transforma en nube, luego pasa a agua lluvia  se transforma en rio, en lago en mar, y de todas sus definiciones las encontramos en distintas formas siendo en rigor el mismo compuesto.

Saramago insiste, y dice “en la naturaleza nada se cría ni nada se pierde, todo se transforma”. La muerte puede ser lo que se ve, como decíamos al inicio, tanto como los cristianos como lo que piensan o dicen los ateos al respecto, pero de que hay una trasformación, la hay, pero no una eliminación de nada, solo se trasforma, ni término, pues también sería el inicio de algo más que solo el misterio esconde para nosotros pero que podemos preparar con el esfuerzo humano de ser buenas personas, dedicadas por entero a hacer lo que nos corresponde. Me llamaba la atención en una oportunidad le pregunté a un sacerdote que lleva muchos años de servicio como cura. Me atreví después de mucho tiempo a preguntarle si era feliz o si le hubiera tocado vivir otra vida, si sería denuevo lo que es entonces. Para mi sorpresa el cura me dijo que no. Pero que lo que intentaba hacer era hacer lo que le correspondía lo mejor posible. Y vaya que es todo cierto. Su trabajo y su carisma es motivo de elogio y admiración de esa comunidad parroquial de la comuna del salto en Santiago de chile. 

La iglesia, la moral y la crisis espiritual

Imagen

Ayer 13 de octubre, fui a misa de 19:30 hrs y el sacerdote del momento ponía en cuestión la siguiente afirmación.

Los jóvenes no quieren ni tienen ganas de identificarse con la política, ni con la religión, ni con ninguna cuestión que hable de ellas”.

Lo que entendí de esto es que el diagnóstico de la problemática es una profunda crisis espiritual. Andan en busca de respuestas, pero solo encuentran preguntas. Es así como llegan muchas veces a sectas tan atroces como los antares de la luz, que tanta conmoción causó en Chile hace tan solo 3 meses atrás, cosa que también mencionó el sacerdote.

El diagnóstico del presbítero según mi parecer no está tan lejos de lo real, si estoy en desacuerdo con las causas que gatillas esta crisis que según él están en los jóvenes o en las nuevas generaciones. La pregunta debería ser, por qué estas generaciones confían menos en las generaciones adultas. Pablo Neruda decía; no le enseñen política a los jóvenes, porque puede que en el futuro salgan a protestar.

Personalmente, creo que hay una crisis espiritual, pero en la mayoría de los casos, las personas buscan otros lugares fuera de la Iglesia porque en ella no se encuentra lo que debería haber.

La respuesta de la iglesia o de Cristo no es suficiente para satisfacer las esperanzas de los jóvenes; en esencia si lo es, pero aún no ha habido un método apropiado para este fin tan deseable. Actualmente, esas esperanzas, no solo no las satisfacen, sino que además las decepcionan y las alejan, tan solo porque la política y la religión más que brindarnos respuestas, solo nos da corrupción, decepción. En el lugar donde menos esperamos encontrar estos adjetivos, los encontramos. Cosa tan terrible, pues si en un tiempo política y religión, política y corrupción, corrupción y religión eran antónimos ahora resultan ser sinónimos.

Entonces, lo que el cura decía en la misa, por un lado está en lo cierto del diagnostico de la crisis espiritual, pero no del todo sobre los motivos de por qué esta crisis, pues no es culpa de las nuevas generaciones que esto suceda, sino más bien, la misma política, la misma religión gatillan esta falta de esperanza y crisis espiritual. Es fuerte darnos cuenta de esto, pues el trabajo de la iglesia es lo contrario, debería dar respuestas, sin embargo no los da porque está preocupada de cosas totalmente distintas. La fe y lo espiritual no solo tiene que ver con Dios, tiene que ver con la familia, con el trabajo, con la música, con el universo, con nuestro planeta, en definitiva con lo que nos hace felices, y la iglesia sigue pensando que la religion es solo la moral que debe guardarse.

La iglesia se ha preocupado de dar un discurso moral y nada más que eso. Los malos ejemplos de muchos sacerdotes que buscan ser reconocidos más que mostrar a quien deben mostrar; paradójicamente al sin rostro, Cristo, deforme por nosotros, entrega su vida por amor.

La verdad en este sentido, no necesita ser argumentada. Solo necesita mostrarse. Entonces, el esfuerzo que deberíamos hacer es en dar a luz esa verdad, cómo el método socrático llamado mayéutica, qué significa a través de preguntas y respuestas dar a luz la verdad, y esta verdad es convincente en sí misma, ya no necesita ser argumentada, pues con solo verla ya es suficiente.

El padre Hurtado hablaba de qué haría Cristo en mi lugar. La verdad es que todo el día estaríamos dirigidos hacia afuera. Él, no solo fue un buen ejemplo, también es nuestro modelo perfecto de persona. El concilio Vaticano II, en la Gaudium et Spes dice en el número 22, el nuevo Adán, que restituye la comunicación con Dios. La pregunta que surge es, cuántas veces al día somos nuevos Adanes, o cuantas hemos dejado de serlo. La esperanza es llegar a vivir en armonía con todos, a cada uno le llega su momento en que se mira a sí mismo y te puedes cobrar todas las veces que no hiciste lo que debías hacer. Lo bueno, es que siempre podemos volver a decidir. 

Volver a confiar

Imagen

Ayer pensaba sobre volver a confiar. Caso muy simple; mi madre compró leña, y siempre tiene el mismo problema, el que troza la leña anda curao y por ese motivo se compromete a venir, llega a trabajar, pero da no sé qué tenerlo en ese estado trabajando, le puede suceder cualquier cosa. Esa es nuestra política. En cambio la de él, curao troza mejor la leña. Desde que comenzó a pasar esto, tomé cartas en el asunto. Me conseguí con un amigo, un referente de persona que pudiera venir a trozar la leña.  Es así como llegamos a donde don Luis, una persona responsable, siempre que lo llamamos, él tiene la amabilidad de venir.

Ayer mi madre hizo otro pedido de leña a casa, por lo que le dije “mamá, ¿llamaste a don Luis para que troce la leña?” ella me dijo, “no, no te preocupes, yo me encargo de eso”. A la tarde de ese día, estaba nuevamente el tipo que siempre llegaba curado. Entonces me pregunté ¿qué pasa, por qué nuevamente este tipo, que causa problemas, que siempre llega curado, que tiene una política malversa, que le gritaba cosas curado a don Luis mientras hacía su trabajo, ahora lo llaman nuevamente.

Este es tiempo de política, pensé también ¿qué pasa cuando un político te ha defraudado tantas veces, se compromete a trabajar por ti, pero cuando lo necesitas está embriagado en sus cosas que no tiene tiempo ni está en estado para atender nuestros requerimientos.

La sociedad, estamos infestados de eso, cuando alguien no ha cumplido su parte, lo más posible es que ya no contemos con esa persona; la desechamos porque ya no sirve. Mi mamá me dio un gran ejemplo; retomar las confianzas en las personas que nadie da nada por ellos. Con esto no quiero decir que tengamos que votar por Bachelet. Pero sí retomar la confianza en la política, pues ésta, aunque nos engaña muchas veces, tiene la capacidad de ir en ayuda nuestra. Quizá ahora lo que pasará a nivel político tiene que ver con esto último. En un tiempo castigamos a la izquierda por no cumplir con los requerimientos, castigándola, poniendo a otro al mando del país. Ahora resulta que quieren retomar el gobierno anterior. A ese respecto, creo necesario mencionar que su tiempo ha pasado y la confianza se ha deteriorado. En este caso no estamos hablando de trozar leña, estamos hablando de las familias que se levantan todos los días temprano a trabajar, de los que viven con el salario mínimo, de los que trabajan en la calle para darle mejor calidad de vida a su familia. De esas personas hablamos, y cuando se trata de algo tan delicado, no vale la pena volver a confiar. Sería derrochar confianza. No tomemos a la ligera esto. La política es de todos, y si en un momento hablamos de retomar confianza, que esta confianza sea puesta en la confianza de quien lo hará mejor, quien lo hará con responsabilidad y esmero en su labor política; pues más que política, debería ser todo un apostolado, no buscando el propio bien, sino el bien de la gran mayoría. En esta causa resulta plausible retomar la confianza en la política. Toda voluntad que busque el bien mayor y el mal menor es una política de interés. La política de la equidad es un bien para algunos y mal para otros. Entonces tenemos el ejemplo contrario. Nosotros optemos por la equidad y no por el mal menor. La política quiere crecer, solo falta que retomemos la confianza, pues ya que no podemos dibujar la política solo nos queda pronunciarla con una simple rayita. Y para mi, esta se puede dibujar solo con la derecha. 

La eterna pregunta sobre nuestra conducta

Imagen

Constantemente estamos frente a la pregunta qué debemos hacer frente a determinadas circunstancias. Es una eterna pregunta; por lo demás, difícil de contestar inmediatamente. Generalmente se presenta de forma sorpresiva e inesperada. Algunos ejemplos pueden ser; debo o no entregar una suma importante de dinero que me he encontrado en una billetera, debo o no dar de mi dinero a alguien que lo necesita más que yo, debo o no mentir, debo o no hablar mal de alguien, debo o no ser feliz o merezco ser feliz si alguien no lo es, debo engañar a alguien que amo, debo o no copiar en una prueba que de no aprobarla repruebo el semestre, debo o no hacer el bien sin buscar recompensa, debo o no robar incluso en situación de necesidad.

Quizás usted tenga otras interrogantes, solo planteo algunas de ellas. Las respuestas a muchas de las circunstancias presentadas más arriba creemos tener respuestas claras. Objetivamente y legalmente existen leyes que guardan el orden de no robar. Sin embargo, nos vemos enfrentados a debates si se debe o no llamar robo a un saqueo en situación de necesidad, como lo ocurrido en el pasado terremoto y maremoto 2010. Estas preguntas creemos tenerlas claras en el escritorio, pero de la salida de la oficina todo cambia, todo se trasforma en sentimientos, sensaciones, puntos de vistas diversos que las circunstancias que rodean estas afirmaciones justifican y entregan.

Lo importante creo yo, es ir aprendiendo en la vida, que las cosas que hacemos, todas ellas tienen una finalidad. Por naturaleza nadie busca el mal, como dice San Agustín, “nos encontramos con el mal disfrazado de bien”. Las veces que nos hemos equivocado, es porque algo de bueno hemos encontrado en tales cosas. Creo necesario revisar nuestra lista de experiencias, de vivencias en las que hemos sufrido, porque hemos decidido mal. Frente a esto, la solución al parecer puede ser escoger el camino más difícil. Tratar de defender lo que creemos correcto y aquello que nos hace estar tranquilos como personas.

Los católicos tenemos un sacramento que se llama confesión o penitencia. Este sacramente permite revisar nuestra conducta y el sacerdote con preguntas y respuestas aclara en nombre de Dios nuestra vida. Para este sacramento hay que ser humildes, en primer lugar arrepentirnos de lo que hemos hecho, y luego enmendar el mal cometido con una penitencia que manifieste el sentido de arrepentimiento y de restaurar aquello que se ha roto o fracturado por el mal que hemos hecho o el bien que hemos dejado de hacer y que era nuestra responsabilidad hacer.

Los psicólogos, por medio de un examen o test nos ayudan a reconocer los dones que tenemos y poder lograr un cambio significativo a nivel conductual. Las conductas reiteradas siempre son indicios de permanencia. Insisto. Por ejemplo, ver qué cosas se repiten inumerables veces y no cambiamos, porque simplemente esas cosas nos gustan y nos fascinan y todas ellas se repiten una y otra vez. En esos casos, es bueno conocerse, saber los propios limites, y desde ahí poder buscar estrategias para enfrentar aquellos que luego que nos gusta nos pasa la cuenta.

Preguntarnos si esto nos afecta objetivamente,  con eso que es un vicio, y hacer algo al respecto es de sabios. San Agustín dice también,  ¿quién, por miedo a la cura, oculta su herida para no ser curado, siendo todo lo contrario un bien necesario que nos merecemos? Siempre que estamos equivocados, nos cuesta reconocerlo. De hecho es divertido darnos la oportunidad de correlacionar cosas pasadas tiempo atrás y compararlas actualmente. Hay cosas que en el pasado nos gustaban, y con el tiempo hemos cambiado, por respetar un estereotipo aceptable por la sociedad y dejado por repudio. Generalmente corresponde a una etapa de búsqueda de la propia identidad.

Sin escaparnos del tema que nos convoca, la eterna pregunta tiene que ver con esto último. Las reiteradas cosas  que ameritan una pregunta moral. Es aceptable o no es aceptable lo que hacemos. Podemos vivir aislados del mundo, tener nuestra propia forma de vivir las cosas, pero la moral nos introduce en un ambiente humano, donde existe el respeto y la diversidad.

Aceptar la moral tiene que ver con aceptar la realidad, aceptar sus códigos. Aunque digamos que no aceptamos esos códigos, siempre estamos en constantes interrogantes. Vivamos la vida con libertad. El amor nos hace libre. Y porque somos libres porque podemos amar. El amor es siempre la solución de todo egoísmo, de toda moral no aceptada. Amar tiene que ver con nosotros mismos y con alguien más, tiene que ver con la sociedad, tiene que ver con la comunidad, con el mundo y con el aire, con las aguas y los animales. Todo simbióticamente homogéneo. Aceptar una moral, es aceptar que somos capaces de amar. El amor es lo totalmente racional y a la vez lo incomprensible. El amor nos trasforma y nos eleva, nos hace subir de categoría.  La eterna pregunta entonces es una eterna sin respuesta, que con el tiempo seguramente responderemos. 

Cambio de switch de la iglesia

Imagen

Hace días, el Papa Francisco habla sobre el llamado que hace Dios a todos, no solo los que se llaman “elegidos” sino a todo el género humano. Por lo tanto, por ser un llamado, no es una obligación; se tiene la libertad de aceptarla o  rechazarla. Obviamente cuando es un llamado humano a ser más humanos y personas con los demás, no podemos rechazar tal invitación. La iglesia no es solo de los que se llaman religiosas o religiosos, sino de todo hombre inquieto por la verdad.

La Iglesia siempre tiene ese tono moral que con el tiempo se ha tornado tan desagradable. Tengo la impresión que se progresa mucho cuando se cambia el punto de vista desde donde se habla. Tratar sobre los derechos humanos, la importancia de ayudarnos el uno al otro, de buscar un mundo más ecológico, retomar el sentido de comunidad ciudadana; cosas que la iglesia como institución sin fines de lucro, ha dejado de lado por hablar de moral y buenas costumbres, perdiendo su tribuna ipso facto después de conocerse tanta aberración sexual en la iglesia.

Hablar sobre el uso anticonceptivo, hablar de la homosexualidad, de las relaciones ilícitas, de la homosexualidad en el clero, de la ordenación de mujeres, son temas delicados a tratar. Merecen nuestra reflexión más profunda, como también el respeto más profundo a la libertad. No se trata de ser seres inmorales, hacer las cosas porque las sentimos, sino además de eso darle un sentido trascendente a nuestras decisiones y que éstas estén acompañadas de una convicción y respeto a la diversidad de opinión.

Lo importante del género humano es que tiene la capacidad de compadecerse de otro ser humano y por lo mismo de ponerse en su lugar y aprender desde todo punto de vista, puede ser desde los errores como también de los aciertos. De esto último debemos nutrirnos, y dar el paso siguiente, que es ver la realidad con ojos distintos. Mirar la iglesia con ojos distintos es ver una iglesia que quiere progresar hacia el camino que siempre ha tendido y que por diversas circunstancias no ha podido llegar del todo; hacer el bien y buscar la verdad “y cuando nos encontremos con la verdad sabremos que no es una cosa sino una persona que vivió y murió por nosotros” la persona del verbo encarnado, muerto y resucitado para darnos vida en abundancia.

Estar cerca o estar lejos de la iglesia es significativo. Estar cerca no siempre representa lo que representa. Me explico. Puedo ir todos los días a misa. Todos me ven cercano a la iglesia, pero en realidad puedo estar más lejos si lo que vivo ahí en las misas no lo llevo a la práctica. Puedo estar lejos de la iglesia y estar más cerca que todos. Una persona no creyente, que vive amando a sus hermanos, o haciendo el bien, ese está más cerca de la iglesia aunque en teoría no esté tanto. Su trabajo silencioso representa la iglesia de Jesús. La que no quiere el provecho personal, sino la que se conforma con simplemente hacer lo que le correspondía.