Sociedad actual

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Todos en algún minuto de nuestra vida, hemos experimentado de alguna forma la necesidad de hablar sobre nuestra libertad, sobre todo cuando la hemos sentido amenazada. Quisiera hablarles sobre la libertad en general, la práctica y uso de ésta, y sus diversas circunstancias en que la hemos puesto o querido poner en práctica.

Jugarnos por lo que creemos justo y necesario, es parte de nuestra lucha constante con vivir. La vida tiene mucho más sentido, cuando lo que cuesta, nos vale la vida. La libertad para muchos quizá no sea tema de discusión. Pero creo que si pensamos más sobre la libertad, hemos de encontrarnos con múltiples cosas que amenazan directamente con esa holgada libertad que nos hace decir y ser como sentimos la desfachatez de ser.

A las cosas que me refiero cuando hablo de esa libertad amenazada, quiero decir a el famoso sistema que nos hace estar dentro, y nos hace gozar y sentir en apariencia que podemos ser quienes queremos ser, porque nos proporciona el dinero necesario para hacer un proyecto cualquiera. Sentimos que nos realizamos, pero a la ves sentimos que estamos totalmente esclavizados por este sistema. Esa es una esclavitud que tiene directa relación con lo que podemos querer o lo que nos conviene querer solo por conveniencia y no ser tan esclavos de ese sistema.

Hay otro tipo de esclavitud, que tiene que ver con la privación de la propia libertad; las famosas cárceles. Aquí en Chile, tenemos la realizad no muy distinta a otras partes del mundo, el mal entendido del mundo moderno de creer que los privados de libertad son también privados de su dignidad. Esto no tiene que ver con religión, tiene que ver con humanidad. Nadie está libre de llegar a ese tipo de lugar, por lo que sería necesario y conveniente pensar más sobre el tema, y si está en nuestras manos arreglar un poco más esta mierda que existe en las cárceles chilenas, poder aplicarlo y corregirlo.

Hace un tiempo atrás realicé un taller de teatro en la cárcel de la Ciudad de Victoria, IX Región, conviviendo con muchos factores que tienen que ver en primer lugar con las propias expectativas que uno tiene del taller, y por otro lado con las expectativas que los internos tienen sobre dicha actividad y por un tener lado, las expectativas que tienen sobre los internos, y sobre los valores que quieren lograr con un taller en la penitenciaria. Sin embargo, esta tercera expectativa no existe. Los funcionarios no están ni ahí con lo que piensan y creen los internos. En general no hay un clima familiar, quizá por la maldita apariencia de no hablar con ellos, olvidando la humanidad que deberíamos entregar en cada gesto.

Sin más, deberíamos pensar sobre cómo humanizar estas cárceles, porque hay algo que compartimos con ellos, y que solo es una diferencia de apariencia; somos esclavos si bien del sistema financiero, si bien de privados de nuestra libertad y no hay uno más moral que otro, sino es que lo merecemos, cosa lejana a lo humano, porque nadie merece la esclavitud por eso buscamos por todas partes ser entes libres.

Otro tipo de esclavitud,  tiene que ver con lo que queremos de los demás. Todos en algún minuto hemos sentido que nuestros padres quieren que nosotros seamos algún tipo persona. Aquí es donde nos damos cuenta que no solo nuestros padres han pretendido eso. Amigos, familiares, u otro tipo de personas nos alientan con que realicemos ciertas cosas, y nos hemos quedado en ese esfuerzo de dilucidar qué finalmente queremos ser. Aquí es donde quiero apuntar. Ser libres tiene que ver con buscar la libertad, y a la vez procurarla para nosotros mismos y de esa forma ser quieren nos da la regalada gana. Ser quienes queremos ser, tiene que ver con asumir la libertad como propia. No se trata de no estar ni ahí con nadie. Ser libres tiene que ver con estar ahí con todos, sin lastimar a nadie amando a todos al mismo tiempo solo en un puro gesto, llamado aceptación. El amor tiene que ver con eso; no queremos cambiar al otro, solo lo aceptamos tal cual es, lo dejamos ser, y nos maravillamos de cómo es, de qué cosas quiere, de qué cosas logra y ama, aparte de nosotros. Amar no tiene que ver con dirigir nuestra atención a alguien. Eso se llama amor de pareja. El amor tiene que ver con interesarnos con todos, y a la vez procurar hacer un mundo distinto, pues esa es la medida que todos deberíamos buscar.